Pues ni tanto ni tan calvo. A mí no me engañó uno, si no dos novios, y por mi falta de amor propio me han humillado en el pasado de diversas formas, y no me he vuelto como tú. Lo que hay que aprender es a seleccionar a quien vale la pena darte y a quien no. Yo antes era muy amable con todo el mundo antes de conocer a la persona, y a veces no sólo no lo han sabido recibir sino que lo han malinterpretado como cómo queescondo algo o busco algo a cambio. Así que ahora observo a las personas y soy reservada hasta que me doy cuenta de con quién puedo ser yo misma, pongo límites, no me callo lo que me molesta y no lucho porque me quieran. Pero de ahí a volverte indiferente a la desgracia ajena y egoísta solo porque te ha engañado un hombre, que quieres que te diga, hace falta más resiliencia.