Estuve en esa misma situación en el pasado, aunque no estábamos casados. Para mí, eso es infidelidad, y yo decidí terminar la relación en cuanto leí esos mensajes, porque ya no iba a vivir tranquila nunca más y la vida es muy corta para pasarla en ascuas. No se tiene una pareja para eso.
Tomada ya la decisión, sí le dije que le había mirado el móvil. Lo miré porque sospechaba y acerté, que me venga con la historia de la privacidad me daba absolutamente igual. Aunque no lo hizo, él intentó justificarse, que no se habían liado, que no había pasado nada, blablabla yo ya estaba recogiendo mis cosas.
Personalmente, teniendo una relación donde compartimos el cajón de la ropa interior y la cuenta del banco (qué hay más personal que eso?) tanta vaina con la privacidad del móvil me la paso por el forro. Una cosa es espiar por mero cotilleo y otra cosa es tener la mosca detrás de la oreja y que te tomen por tonta