No está en tu mano hacer que tu madre o tus hermanas sean justas, se comporten así o asá. Eso tú no lo puedes controlar. Sólo puedes controlar cómo te comportas tú, qué haces tú. Empieza a decir que NO. Es lo único que puedes hacer. «Hoy no puedo ir». «Mañana no puedo ir». «Está semana no puedo ir». Pones el teléfono en modo avión y ya está.