Lo voy a decir a las crudas pero cuando acaben con el bebé en urgencias igual el tonto del marido espabila.
A mí me parece fuertísimo, ya no sólo no poner la calefacción si no lo acojonadisima que está tu amiga que ni lo comenta delante del marido. Huele fatal la situación.
Yo soy tú y tal cual me lo dice le digo lo que pienso y al marido también. Vamos, es que pongo yo misma la calefacción. Es negligencia con todas las letras.