Cuando el motivo que das es que no te apetece, pues sí, pienso que hiciste mal. A veces hay cosas que no apetecen y hay que hacerlas por los demás, porque vivimos en familia y en sociedad y no podemos o no debemos hacer siempre «lo que nos apetece». O si lo hacemos, puede que a los demás no les parezca bien, como le ha pasado a tu marido.