Si no te concreta no hay plan, haz tu vida y no esperes por ella. Si luego te llama para decirte hora y tú ya tienes otro plan pues se siente, si puede que se una y si no que se espabile para otra vez.
Y si te concreta, ten siempre un plan b, ya sea hacer el ese plan tú sola u otra cosa distinta, o queda con más gente para que, venga o no, estés acompañada y no te quedes colgada.
Si te acostumbras a esta dinámica, llegará un momento en que te dé igual lo que haga o deje de hacer.