Es lo que pasa siempre con el pago a escote, por eso no me gusta salvo con personas de MUCHA confianza y que todos pidamos más o menos lo mismo, pero si alguien se pide una ensalada y un agua, no tiene por qué pagar el solomillo de corzo y el Rioja de otro.
Te sugiero que la próxima vez no te cortes tanto así y te descuelgues lo más caro de la carta, pidas entrante y postre. Da igual si no lo tomas, si no te apetece, que te lo pongan para llevar pero tú lo pides. A los amantes del escote les gusta muchísimo y «sale a cuenta» porque ven que, gracias a personas como tú, sus noventa euros se convierten en sesenta. El día que esos noventa se les vuelven 120, ya les deja de gustar y es la única forma de que aprendan que la carotada, siempre va en dos direcciones y que a morro, morro y medio, ¡sin complejos! Hazlo así. Verás como la siguiente vez que quedéis, ya te dicen «no, no, mejor que cada uno se pague lo suyo».