Yo no salí nunca por la noche porque no quisimos romperle la rutina, ni que otra persona lo durmiera en lugar de nosotros.
En vez de eso en cuanto empezó la escuela infantil íbamos una vez al mes mi marido y yo a comer a media mañana y nos dábamos un capricho. Buscad restaurantes/bares que tengan la cocina abierta a esas horas.