Por si te sirve: mi actual marido también siente que va disfrazado cuando se pone un traje. Yo ni me lo planteé porque sé que no le gusta y quería que fuera él mismo. Llevó unos chinos, una camisa de lino con las mangas arremangadas y unas zapatillas de loneta (tipo Converse, pero un poco más arregladas). Incluso buscamos calcetines con diseños divertidos para darle un poco de rollo. Yo iba feliz con mi vestidazo de novia, y todavía más sabiendo que él estaba guapo a su estilo y, sobre todo, súper cómodo. No vayas a intentar forzar un traje porque también es su boda. Los invitados nos daban completamente igual, ni nos lo planteamos. Él iba menos formal que muchos invitados y a nadie le chirrió nada. Estas cosas se sobrepiensan muchísimo durante la preparación, pero el día de la boda es que ni te pasan por la cabeza. Que vaya bien y cero presiones!