Mi cumpleaños fue 9 días tras el nacimiento de mi hija. Cumplía 39, y para mi era una edad que tenía una carga simbólica importante; mi madre falleció siendo yo niña, a sus 38 años. Durante parte de mi infancia yo me convencí de que no podría ser mayor que mi madre, por lo que nunca llegaría a cumplir los 39. Con el paso de los años decidí que cuando los cumpliera haría algo especial, por mi, pero también en honor a mi madre…. pues ese día me la pasé en casa con mi pareja y mi bebé. Estaba recién parida, con un bebé que me demandaba y con la cabeza como un bombo sin acabar de entender que hacer con esa criatura tan frágil que parecía que se iba a romper.
No entiendo como alguien recién parida puede ir a una boda… y lo mismo a punto de dar a luz, es ir a sufrir. Además que si se marea, se desmaya, le pasa cualquier cosa por la que necesite asistencia o se pone de parto, le va a quitar todo el protagonismo a los novios