Dejando de lado lo de la palabra, que a mi también me parece muy fea en boca de una niña pequeña (bueno, y de una mayor, a mi en un entorno formal no se me ocurre usarla…) me preocupa más lo último de los chivatos. Que no sé si te refieres a la otra niña o a la profesora, porque la otra niña solo repitió como hacen todos los niños, pero es que el día que le pase algo malo no va a querer «chivarse»