Yo no tengo hijos, pero jamás se me ocurriría ponerle mala cara a una compañera que se va al médico con su hijo. Tu jefe, que es quien debe autorizar el permiso, ¿te pone mala cara? ¿No? Pues aquí paz y después de gloria. Y tus compañeras, que les den muy fuertecito por donde amargan los pepinos. Que no todos tenemos la misma red de apoyo y cada uno se apaña como puede. Lo estás haciendo muy bien. Ánimo!