Dentro de lo posible, yo intentaría hacer “vida normal”.
Quiero decir, mis padres nunca cambiaron su vida por sus hijas. Nos llevaban a todos lados. Comidas que se alargaban hasta fiesta en un garaje de algún familiar o amigo de madrugada…cenas…
Si teníamos sueño a dormir al carro y cuando ya éramos más mayores al coche.
No digo que tenga que ser ese extremo, pero un término medio no pasa nada…no veo motivo por el cual romperse la cabeza tanto.
Intentad disfrutar igual un poco, los niños se acostumbran.