De mamá perfecta tengo poco pero sí que le doy prioridad al descanso de mi hijo y selecciono mucho cuando ir a cenar. Adapto siestas para que no llegue muy pasado y hago la cena un poco antes para que no se le haga muy tarde. Para mí salir a cenar con un niño con sueño es ir a penar y más que te afecta esa noche y de la siguiente así que vamos más a comer que a cenar. Tu peque es muy pequeño y no sabes cómo va a dormir hasta que no tenga la regresión de los cuatros meses así que en función como responda ya lo irás viendo aunque es muy importante el sueño a esa edad. Un hijo cambia la vida y lo más importante es su bienestar. Ya tendréis tiempo de salir a cenar pero sino siempre está la opción de que os lo lleven a casa.