Busca ayuda. La situación te supera. No te sientas culpable por sentir. Es muy fácil decir «tienes que soltar» o «supéralo». Eso sí, habla con alguien, poco a poco, un día a la vez. Y quiérete mucho. Tú eres lo primero. La terapia no te dice cómo superarlo, pero te ayuda a poner las cosas sobre la mesa e ir organizándolas tú misma hasta que estés en paz. Un abrazo.