Favorecer a uno sobre el otro me parece una injusticia.
Pues que no vaya ninguno.
Otras opciones a barajar es si él de cuarto de la ESO tiene ya 16 años que se busque un curro de fin de semana en un bar, restaurante o similar. Y que tú marido se ponga las pilas y que pille el primer trabajo que le ofrezcan aunque no sea de lo suyo, aunque no tenga experiencia (peón de construcción, camarero, etc.) y aunque lo exploten.
Es que no hay más opciones.