En mi juventud fui una hormiguita como vosotros y a los 30 conseguí hipotecarme sola y tener mi pisoto. El tema de la vivienda se está poniendo cada vez más difícil…
Durante mucho tiempo me plantee lo que tú decías, incluso hay veces que me arrepiento porque soy consciente de que hay muchas cosas que no viví por ahorrar y pensar en la independencia futura, no quería depender del mundo alquileres. Mis amigos viajaban a Tailandia, iban de fiesta, esquiaban en Los pirineos y yo como una pringada, ahorrando. Solo iba a viajes que fueran de España y de camping.
Diez años después, es cierto lo que te digo que hay veces que «me arrepiento», pero luego se me pasa porque veo a mis amigos pagando alquiler y sin poder hacer ya esos viajes y asfixiados. Y yo estoy pagando la mitad de lo que ellos pagan en alquiler en mi hipoteca. Sigo teniendo una vida bastante austera y sin gastar mucho, pero no tengo problemas para llegar a final de mes, si me surge un imprevisto no me afecta mucho porque estoy preparada y de vez en cuando, tengo mis caprichos y lo mejor de todo, no tengo «miedo» a que me despidan porque tengo mis ahorros. Para mí, ha merecido la pena todos los sacrificios que hice en mi juventud y sigo haciendo. La vida me ha demostrado que hay años de bonanza y años no tan buenos, y gracias a esos años de bonanza donde soy una hormiguita, cuando se han venido mal dadas no he notado la diferencia.
Yo por ejemplo, lo que no hice y no haré, será ahorrar para una boda. Me parece que es tirar el dinero en un solo día y no me hace ilusión. Nosotros invitamos a nuestros padres y hermanos a comer el día de la firma y lo hicimos más por las ventajas legales, que por la ilusión de la boda. Pero allá cada uno con sus prioridades…
Mi pareja por ejemplo es más de ahorrar para viajes, él se va sin mi y es totalmente respetable. Pero la diferencia es que vivimos en mi piso y si el día de mañana lo dejamos, él no tiene nada. Yo en su situación no viviría tranquila, pero él está bien. Al final cada uno es diferente y todo es respetable.