Aún leyendo tu respuesta me reitero, es cierto que algo legal no tiene porqué ser ético, pero, aunque conincido con que el deseo y el me apetece no deben ser el motor de nuestras decisiones, sigo sin estar de acuerdo con el caso de los primos, los prejuicios de las familias no están por encima de una relación sexual libre y consensuadas entre adultos, si a las familias les parece mal, es cosa suya, ellos no me hacen daño a nadie.
Otra cosa es una infidelidad que es dañina, porque es una acción que va directamente en contra de una promesa de fidelidad que le has hecho a alguien, o cualquier acción que vaya en contra de los derechos de los demás, ahí es indispensable la responsabilidad y el autocontrol, pero acostarse libremente entre personas solteras y adultas no es un problema, es un problema si quieren tener hijos y hay algún tema genetico, es un problema si uno de los dos no quería, es un problema si uno de los dos tenía pareja, pero no es un problema que sean primos, si sus familiares se enfadan o se molestan, son ellos los que deben revisarse.
Otro abrazo