Lau, tienes un sobresaliente, por favor, un aplauso.
Durante tu embarazo y tu parto, Tiatia, tú pusiste tus normas y fueron laxas o te lo parecieron. Pero ahora es tu hermana quien va a parir y lo mismo ella que lo vio desde fuera, le resultó agotador y ha pensado «no quiero esto para mí». Y está en su perfecto derecho si prefiere unos primeros días más tranquilos, sin visitas o con visitas breves. Dices «debería entender la ilusión», pero vosotros deberíais entender que estará recién parida, que lo mismo le toca pasar una cesárea, ansiedad, muchos nervios… y quiere silencio a su alrededor. Quienes importan en ese momento son ella y la niña, no los demás. Tenéis toda la vida para conocerla, no hay motivo para invadir el hospital con chillidos, flores, peluches y globos (no digo que lo vayáis a hacer, pero sí lo he visto hacer y la pobre mami sólo tenía cara de pedir socorro).
Lo de la higiene nunca se dice lo suficiente, y lo de los besos igual. Yo sé que los bebés son absolutamente bizcochables y te dan ganas de estrujarlos y besuquearlos y no soltarlos nunca… pero no es sano. Estamos cubiertos de bacterias y ellos acaban de nacer, no tienen ningún sistema inmune. Una compañera mía tenía herpes crónico porque un pariente suyo se lo pasó con un beso de recién nacida. Toda la vida con herpes labial. Ya lo sé, tú no, a ti no te va a pasar… pero la prevención es lo mejor. No cuesta nada aguantarse un par de semanas que la nena vaya cogiendo resistencia.
Y lo de los perfumes, pues normal. Se puede oler muy bien sólo con jabón neutro y prescindir del perfume durante la horita que estés con tu hermana, no te está pidiendo que no vuelvas a ponerte ningún perfume nunca más, sólo que durante la visita, no lo lleves puesto. Si a lo mejor ha tenido un embarazo con muchas náuseas o es sensible a los olores, pues es normal que no quiera que su casa se impregne de aromas que a lo mejor a ti te encantan, pero a ella le levantan la tripa y no se van ventilando.
En resumen: un poquito de empatía, que la que va a dar a luz es ella. Que parece que se nos olvida y sólo es «quiero bebé, quiero bebé, quiero bebé».