Pues totalmente al revés lo veo. En general, una persona que ha estudiado en la universidad pública sabe que para conseguir algo hay que esforzarse sin ayuda y que con tener dinero no basta. En la privada el dinero manda, hasta incluso para inflar notas o (caso real) facilitarles a los alumnos las respuestas de los exámenes. Cuando yo me licencié hace 20 años, había anuncios de ofertas laborables de mi sector en las que especificaban: ‘abstenerse licenciados de universidades privadas’.