Pues a mí la dependienta me parece una impresentable. Ha sido un accidente. Ella te podrá hacer pagar el bote, pero tú la puedes grabar y demandar por agresión verbal.
Yo soy el dueño y la pongo de patas en la calle. Lo que me sorprende es cuánta señora frustrada que no ha podido construir una familia hay en esta página. Cuánto resquemor hay hacia las que hoy son madres por envidia