Por un lado, creo que todo lo que tiene que ver con el embarazo está romantizado y nos han vendido la historia de que los embarazos te tienen que tener en una nube de felicidad y que «se disfrutan» a cada momento… y bueno, tiene sus momentos de bonitos, pero al final son nueve meses en los que la vida sigue con sus cosas cotidianas y cada pareja lo vive a su manera.
Por otro lado, también creo que existen mecanismos de protección, y a quienes les cuesta y sobretodo cuando se recurre a tratamientos de fertilidad, parece que no queremos creérnoslo o ilusionarnos porque estamos esperando a ver por donde nos vendrá el revés esta vez… y en mi opinión, es una especie de bloqueo que hay que superar.