Totalmente de acuerdo con Carla, es imposible sentir como «ajena» esta desgracia, para todos los que hemos viajado en esos trenes y trayectos se nos hace especialmente triste ver cómo hay tantísimas personas como tú y como yo, como cualquier persona, que les vino el fin sin apenas sospecharlo pues «cómo pueden ocurrir estas cosas en el 2026»?
Desde los opositores a cárcel que volvían a Huelva de examinarse cargados de ilusiones para aprobar el exámen y celebrarlo, la familia entera menos la niña de 6 años, el héroe de 16 años que estaba pescando con un amigo y fue el primero en llegar a salvar víctimas, etc…Son muchos testimonios, mucha información impactante y es IMPOSIBLE que no sea ajeno este dolor, es simplemente tener unos mínimos de humanidad y por ello hay que vivirlo desde el pudor, no con el afán de protagonismo que por lo visto esa amiga tiene, por además, está sufriendo y entrando en un bucle obsesivo de que podía haber sido ella, en realidad, cualquiera!