Lo mejor es decirles en el momento de despedirse que no te gusta repetir y que adiós muy buenas.
Osea, tú misma, mandarlos a freír espárragos.Hazto seguido, borras su número. Y si llaman les bloqueas.
Si les interesas, que se lo curren.
Pero a tí no te importan.
Yo lo hacía así cuando aun no existía Tinder.
Y uno que de verdad me gustó y al que de verdad gustė es hoy mi marido. Llevamos juntos 17 años. Me casé con 41. Y tenemos un hijo de 14, que tuve con 43 años. Yo tengo 57 y el 51.
Y nos va genial.