Para mí, ya daría igual si lo ha comprado a plazos o le ha tocado la lotería. No sólo no ha sido honesto y trasparente desde el principio, tampoco se ha sincerado después de darte la sorpresa y además, a tu interés y preocupación legítima, responde con evasivas y de forma manipuladora. Estaría tan decepcionada que me resultaría muy difícil continuar la relación con él.