Voy a ser dura y lo sé. Así que no sigas leyendo si no quieres, sáltate este comentario.
Te estás portando como una egoísta y descerebrada, algo que ya demostraste con esa primera falta. «Es que estoy ilusionada, es que no dejo de pensar en él». Falso. Estás pensando EN TI, en tener un Nenuco. Si pensases por un momento en ese niño, te habrías cuidado más y habrías abortado (sí), hace días. Porque ahora mismo eres una niña aunque tú creas que no. Porque tu novio va a romper contigo o tú con él en cuanto veáis que el niño no para de llorar y no os deja hacer NADA que no sea estar las 24 horas pendientes de él LOS DOS. Porque no tienes trabajo ni estudios, ni medios de mantenerte tú sola, menos aún a un hijo. Porque tu familia se va a tirar de los pelos con razón, pero la de tu novio te va a odiar. Y eso si no se ponen a malmeter diciéndole al chico que ese bebé no es suyo, que vete a saber de quién es, que pretendes engolárselo… que ya he visto más de un caso así.
Es tu vida y tienes derecho a jodértela como quieras, y oye, ojalá seáis felices y todo vaya genial, pero la experiencia me ha demostrado que para los finales felices sólo está Disney. En este lado de la realidad, los matrimonios adolescentes nunca salen bien y toda mujer que en tu situación tiene a ese bebé, se arrepiente antes de salir del Hospital, pero entonces ya es demasiado tarde.
Se romantiza demasiado la maternidad. No tenéis ni idea, pero ni idea, de la que se os viene encima.