Sin lugar a dudas, estoy con tu novio. Me casé hace tres años, la boda es sólo una fiesta de unas horas, estás nerviosa, pendiente de todos y se pasa rapidísimo porque es un rato, tus invitados mientras coman y beban bien, van a estar genial,no hacen falta mil chominadas que se ponen ahora. En cambio la luna de miel es especial, no es un viaje cualquiera, estás recién casada, te sirve para desestresarte de los preparativos, se vive diferente a otros viajes, además de poder aprovechar que te dan quince días y puede ser un viaje más largo.