Dejar de hablar con alguien con quien has hablado dos o tres veces por internet no es ghosting, mujer. No le conoces de nada y la cosa pinta fatal. Las apps de ligar funcionan así, con muchos hablas un día o dos y después «desaparecen» (o desapareces tú), se sobreentiende que no hay interés y ya está. Nadie se traumatiza. No hace falta mandar un testamento explicando a una persona con la que has tenido dos conversaciones que no quieres seguir hablando. Encima a uno que muy equilibrado no parece y no va a aceptar un no por respuesta.