Tus padres lo han hecho desde el amor, y ahora toca corresponder estudiando. Sentirse presionado es li que les pasa a todos los alumnos que dependen de una beca para seguir estudiando, así que no es excusa.
Yo, la verdad, no hubiera hecho lo mismo que tus padres. A mí también me gustaba una carrera en otra ciudad, pero no había dinero, así que me quedé estudiando en la mía. Y menos mal que no se empufaron, porque mi padre murió repentinamente cuando yo iba a empezar el segundo año, imagínate el lío si se hubiera hipotecado.