Querida, lo que hiciste se hace de otra forma. Yo entiendo tu argumento sobre que los hombres se les abren los ojos cuando una mujer tiene lo propio, pero aquí lo que duele es la mentira. Yo viví la misma situación tuya, pero le dije a mi pareja de ese entonces que si bien el piso ya estaba pagado, los gastos de mantenimiento y servicios básicos debían correr por su cuenta, ya que iba a vivir en él y esos gastos son por lejos mucho más baratos que un alquiler, aunque pagase la mitad. Lo encontró razonable y pagó esos gastos el tiempo que vivimos juntos. Había otra forma cariño.