Aqui hay dos protagonistas. Tu hermana que ha planificado la boda que ella quiere hacer y en eso se ha gastado su dinero. No hay nada que criticar. Es su boda, ha gastado tiempo y dinero en ella y es como ella quiere que sea. Punto. Por otro lado el niño, que tu misma dices que no lleva bien estos eventos. Tu hijo, no es que no sea bien recibido, es que no va a disfrutar del evento tal y como va a ser. Para que quieres forzar tanto a tu hermana como a tu hijo a entrar en un molde que no existe ni quieren para ellos? Ninguno de los dos.