Es que no tienes obligación de felicitar a nadie si no te sale ni de buscar respuestas. Simplemente no felicites, punto. El problema no es que no te salga felicitar, sino el hecho de que sientas hasta náuseas por el hecho de que alguien vaya a traer un ser humano al mundo. Porque eso si que ya no es normal, eso pasa cuando una forma de pensar ya pasa a ser algo obsesivo y preocupante, parecido al fanatismo.