Si quieres calmar la preocupación de que algo le ha podido pasar tienes dos opciones, hablar con alguno de sus amigos en común, aunque tengas que contarle que os escribíais (no lo veo tan grave) o llamarlo y ver si da tono y si te lo coge. Todo lo demás es pensar sobre lo imaginario y eso no hace otra cosa que alimentar tú angustia.