No te tortures por nada, actuaste como una reina, con clase y respeto. Que el sea imbécil no es culpa tuya. Si te lo vuelves a encontrar y te vuelve a invadir, le dices que se olvide de que existes y todos contentos, y que si no lo hace, vas a la policía. Es estupendo que tengas esos amigos decididos a hacerte la llamada de la escapada si hace falta, cuenta con ellos la próxima vez!