No sé si el relato es inventado, pero esas cosas pasan, ya lo creo que pasan. En el caso de mi familia, con hermano cincuentón: acoplado desde hace 10 en casa de mis padres.
Diferencia?: a mí mis padres me han pedido mil veces que le diga que a ver cuándo se va, que no pone un duro, que usando él solo el coche de mi padre no paga ni la gasolina, que vive a mesa puesta, cama hecha y ropita limpia, que hasta les hace pagar la plataforma de televisión que contrató para él a su nombre…
Y yo les he dicho que no, que se lo digan ellos, que si están para hacerle la cama, están para no hacérsela. Que si no friega el plato, se lo dejen encima de la cama. Que cuando se quede sin calzoncillos limpios, ya aprenderá a poner la lavadora o les dará la vuelta…
A las princesas y princesas se les bajan los humos al tercer día que no hay tostadita hecha para el desayuno.