Un vestido que te guste, adecuado para salir a cenar, con el que estés cómoda y no te sientas disfrazada. En el evento, usa el sentido común. Tan fácil como eso, FIN.
Por cierto, a la boda de la prima Pili va uno a pasarlo bien, y sus invitados no son menos importantes que los de tu amigo. Alos políticos de las altas esferas del país les vale verga dónde te compres tú tu vestido o si sabes comer con cubiertos, no agonices tanto