Si ahora mismo están tan cansados y parece que con razón, no veo mal que descansen un tiempo. Puedes desapuntarlos y cuando estén más libres, proponerles volver.
A lo mejor hasta vendría bien un cambio: ¿Seguro que esos deportes que hacen los disfrutan? ¿No preferirían otros? O incluso hay otras actividades en las que también se ejercitarían como baile, grupos de senderismo, etc.
Obligarlos me parece un tanto contraproducente, ya que así en lugar de vivir el deporte como una diversión, lo viven como un castigo.