Lo de trabajar en la empresa de la empresa de la familia de tu marido siempre, siempre ha sido mala idea. Ya sabes que hay un viejo refrán que habla de ollas que lo deja muy clarito.
Si te vas de la empresa, ¿parece que estás abandonando el barco? No lo parece, es que lo abandonas en parte. De hecho si buscaste otro trabajo fue por eso, por si acaso lo abandonabas.
Tendrás que valorar hasta qué punto los dos estáis «luchando por salvar lo vuestro», o tú ya no. Nunca he entendido esa expresión, las relaciones no son «luchas», o creo que las relaciones o funcionan o las aguantas o no, y tú sabrás si tu relación va bien, o simplemente te aguantas y te callas, o va mal.
Tanto si funciona tu relación como si no siempre será bueno que te vayas de esa empresa. Imagino además que tu marido también trabaja ahí así que si la empresa se hunde os hundís los dos. Pero cuando te vayas no hay manera de negarle a tu marido que te vas por si te separas, tu marido no es tonto. Y, por supuesto, no le des la noticia hasta que no tengas el trabajo asegurado.