Dile que estás buscando un cambio en tu vida profesional, que quieres nuevos retos, aprender otras cosas, crecer de alguna manera y que por eso, te has puesto a mirar qué oferta hay y a ver qué tal se te da. Que buscas algo que te aporte, aunque poniendo siempre lo vuestro como prioridad, es decir, no un trabajo donde se viaje, se echen ciemil horas, donde no coincidáis en horarios y esas cosas. De esa manera, sigues poniendo la relación en primer lugar y el cambio profesional es algo positivo.
Tu marido no tendría por qué molestarse por algo así. No es tu dueño ni tú eres esclava de la empresa de su familia. Mi punto es que los trabajos son eso, trabajos. Van y vienen, cambian, algunos nos gustan más que otros. No tiene nada que ver con la relación.