«Quise ser la más original»… Ya con esa frase te retratas. Seguro que eres de las que visten de blanco en las bodas de otras mujeres (y eso que a mí me importaría poco, pero ya por tus ansias de dar la nota, hija mía…) La próxima vez pregunta qué quiere realmente la niña, no qué cojones quieres aparentar tú.