Mira, tienes que seguir explorando la relación si estás tan bien ahí pero siempre, siempre, siempre con un ojo alerta y, a la mínima, salir corriendo.
Porque todos los maltratadores son como pintas a tu «novio»: muy intensos, excelente sexo, muy cuidadores, muy simpáticos y divertidos. Todos son así, es la marca de la casa. Y también es el problema: que, cuando empieza el maltrato, poco a poco, muy poco a poco, cuesta creer que una persona maravillosa te esté maltratando, piensas que la culpa la tienes tú, y poco a poco va a más, y a más…