Imagina que lo dejas, pasas un par de meses de duelo y luego… Recuperas tu autoestima, comienzas a tener tiempo para ti, te pones más linda y solo dejas que te quieran bonito, quizás los demás o quizás tú misma.
Imagina que sigues ahí, vives toda tu vida sintiéndote poco querida, insultada y con el peso de que hubiese pasado.
Puedes empezar tu vida tantas veces quieras, no te conformes con una vida horrible