Para Ana otra vez, que me acusa de dar carnés de quién es más óptimo para un trabajo que otro: no, yo no los doy porque estoy jubilada, pero fui maestra. La educación es muchas cosas pero una de las funciones del sistema educativo, muy desagradable pero real, es clasificar a la gente y dar títulos o no. Insisto en que no es la función más bonita y no debería ser la principal del sistema educativo, pero ahí está. Y todas pasamos por ahí y a todas nos cuelga una etiqueta, justa o injustamente. Eso, si lo comparas con lo que pasaba antes de que la educación fuera universal y gratuita, en la que los ricos tenían títulos académicos y los pobres tenían dos manos para trabajar, es de izquierdas.