Lo que propones no tiene ningún sentido: para qué aguantar a un casero o las pegas que tiene vivir alquilado, que tienes que pedir permiso hasta para hacer taladros, teniendo él casa propia? Y encima tener que ocuparse de un inquilino en la suya, anda anda, olvídate.
Yo haría lo mismo que él en su situación. La casa es mía, la pago yo, y los gastos comunes van a medias. Ambos ganáis: tú puedes ahorrar para el futuro, si es compartido, bienvenidos sean esos ahorros, y si es tu sola, mejor para ti. Él gana en paz mental, puesto que si la relación se rompe tampoco tiene papeleos ni problemas, es su casa y se queda en su casa.
Puedes proponerle que pagas tú los extras: las salidas, las escapadas, las vacaciones, las cenas…