Yo he vivido las dos cosas, y me acabe casando y formando una familia con mi encefalograma plano positivo. Cuando le encontré ni siquiera pensaba que me gustase, éramos amigos, estaba a gusto, segura, tranquila… yo pensaba que el amor era una montaña rusa, era lo único que había conocido, y poco a poco me di cuenta con el tiempo que con quien más me sentía yo misma, sin presiones, era cuando compartíamos tiempo y aficiones juntos.
Entiendo tu miedo a poder estar perdiéndote algo, pero no creo que perderte la angustia que generan ese tipo de relaciones sea suficiente para dejar lo que tenéis, aunque eso tienes que valorarlo tú.