Yo también probaría a ser muy directa, mira, me gustan tus clases, pero vengo a aprender cerámica y no a recibir comentarios sobre mí cuerpo, te agradecería que no lo hicieras más.
Luego ya decides si sigues las clases o las dejas, pero el límite está marcado y es estupendo que lo pongas.
Un abrazo y mucha fuerza