Le impones a tu hija lo que a ti te gusta.
A la única que le importaba el pelo largo era a ti.
La niña está más feliz que unas pascuas con el pelo como lo tiene ahora.
Deja de amargarte y de imponerle a tu hija tus gustos.
Y si en el cole hay piojos tuvieron que haber avisado a ambos progenitores porque estáis separados. Qué se pueden tratar, pues sí, pero si piensas en tu hija lo mejor es que lleve el pelo como está mientras no se solucione la situación.
Y el pelo crece, que no le ha arrancado las uñas.