La buena noticia es eso: el niño crecerá y se le pasará.
Realmente tú no puedes hacer mucho más que ponerte tapones o cascos con cancelación de ruido para intentar no enterarte.
A los padres les recomendaría que llevasen al niño a un psicólogo. No es normal que grite tanto por esas cosas. Igual lo que necesitan es cambiar la rutina de irse para cama, acompañarlo, leer con él, pasar más tiempo de calidad con el niño (sobre todo si dicen que se pasa el día entero con sus ¿abuelos?)… etc. Entiendo que han probado todo lo que a ellos se les ocurría y que nada les está funcionando. Por eso acudir a un psicólogo les puede ayudar a encontrar el problema y darle solución.