Pues no sé hasta qué punto es algo para tratar en terapia si disfrutas plenamente con otras prácticas. Es una pena perderse un placer por un complejo pero al final es, yo que sé, como la que no se pone faldas cortas porque tiene el gemelo ancho, no es imprescindible. A mi sí me gusta y me parece bastante esencial dentro de mis practicas, pero hay muchas más.