La autora habla de un pequeño berrinche de 5 minutos, no de 45 minutos de gritos y lloros, ya no se trata solo de si molesta o no, sino de un poco de humanidad, tanto hacia el niño como hacia la madre, que también es un marrón atenderla, por supuesto que hay veces que hay que sacar a los niños hasta que se calman porque es un follón, o incluso invitar a unos padres a irse si están pasando del crío, pero no creo que sea el caso… Todos hemos sido niños, parece mentira…